Dosis de lombricompost para fertilizar maíz y frijol

    Linea Temática

    Nutrición vegetal

    Zona de Influencia

    Sacatepequez, Chimaltenango

    Producto

    Maíz / Frijol

    Descripción de la Tecnología

    La tecnología de fertilización alterna con lombricompost y compost es una estrategia agrícola sostenible basada en la aplicación de abonos orgánicos para mejorar la calidad del suelo y el rendimiento de los cultivos. La utilización de tecnología de fertilización alterna con lombricompost y compost es una alternativa efectiva y sostenible para mejorar la producción de maíz y frijol. Su implementación no solo mejora la fertilidad del suelo y el rendimiento de los cultivos, sino que también fortalece la soberanía alimentaria y reduce el impacto ambiental de la agricultura convencional.

    Beneficios

    Beneficios agrícolas: mejora la fertilidad del suelo; aumenta la retención de agua; promueve microorganismos benéficos; reduce la compactación del suelo. Beneficios ambientales: disminuye la contaminación por fertilizantes químicos, reduciendo la lixiviación de nitratos en fuentes de agua. Se aprovecha residuos orgánicos transformándolos en insumos útiles en lugar de desecharlos. Beneficios socioeconómicos: menor dependencia de insumos comerciales, disminuyendo costos de producción para los agricultores. Al aumentar la producción de alimentos sanos y accesibles.

    Cómo se usa la Tecnología

    Para el cultivo Frijol Se debe aplicar la fertilización química y el abono orgánico (compost ó lombricompost) previo a la siembra: • Se prepara el terreno • Se abre los surcos • Se aplican los fertilizantes al fondo del surco. • Se tapa con una capa fina de suelo • Se procede a realizar la siembra. Se recomienda aplicar en dosis de 30 kg/ha de N, P2O5 y K2O. + 2 TM/ha de abono orgánico, una sola aplicación de ambos fertilizantes al momento de la siembra. Para el cultivo de Maíz (de altiplano) Se debe aplicar la fertilización química en dosis de 62.5 kg/ha de N, 25 kg/ha de P2O5 y 25 kg/ha de K2O. Se realizan dos fertilizaciones, la primera entre 30 a 40 días después de la siembra. La segunda al candeleo (esto es más o menos a los 90 días después de la siembra). En la primera con un fertilizante completo (puede ser 15-15-15 o 20-20-20 y en la segunda con 46-0-0). El abono orgánico se divide en dos aplicaciones. La primera (2.5 t/ha) al fondo del agujero de siembra, y la segunda (2.5 t/ha), entre 30 a 40 días después de la siembra (junto con la primera fertilización quimica).